Actualizacion de la situacion del compañero Jorge Emilio Esquivel “YORCH”

El día de ayer, 1 de marzo, se efectúo la audiencia de pruebas en un juzgado de la Ciudad de México. En ella se presentaron testimonios que desmienten la versión de la PGR sobre la manera en que fue detenido el compañero. Mediante una video conferencia Jorge escuchó la audiencia, y se tuvo la oportunidad de verlo y saber que efectivamente se encuentra en el penal de Hermosillo. El ministerio público federal tiene hasta el domingo 06 de marzo para determinar si existen suficientes pruebas para sujetarlo a proceso.

Sabemos que esto forma parte del montaje que el gobierno mexicano está armando para atacar al movimiento anarquista en general, y a la OkupaChe en particular: al mismo tiempo que el montaje jurídico empezó a caminar, el mediático no para; ayer mismo se publicó una nota en un diario nacional en la que aparecen nombres de compañerxs y son señaladxs como parte de una supuesta red de venta de drogas en la Universidad Nacional. Mientras, los rumores de un posible desalojo de la Okupa siguen circulando creando un clima de temor e incertidumbre entre lxs okupantes. Las autoridades universitarias se han pronunciado por la recuperación del Auditorio y han puesto en marcha una estrategia que incluye un referéndum para determinar el futuro del Auditorio. El aislamiento al que pretenden someter a Jorge es muy duro debido a las condiciones en los penales de máxima seguridad, siendo el de Hermosillo de los más nuevos y mejor vigilados. Además el hecho de haberlo mandado a una prisión a más de 2 mil kilómetros de la Ciudad de México es un intento más para aislar al compa y dificultar el apoyo y la solidaridad.

Por todo esto es importante seguir extendiendo la solidaridad. Existe un correo electrónico al que se puede escribir para mayores detalles de la mejor manera de apoyar económicamente: solidaridad_yorch@riseup.net, o okupache@riseup.net o cna.mex@gmail.com.

¡Libertad a Yorch!
¡No al desalojo de la OkupaChe!
¡Libertad a todxs!
Cruz Negra Anarquista México

¿Por qué El Yorsh? (Cómo se fabrica un culpable).

El pasado miércoles 24 de febrero por la noche, fue detenido Jorge Emilio Esquivel Muñoz, George o “Yorsh” a las afueras del campus universitario en la Ciudad de México. Luego fue acusado de narcomenudeo por la Procuraduría General de la República. La versión oficial fue repetida hasta el cansancio por todos los medios gubernamentales (empezando por La Jornada y terminando por la propia Rectoría de la UNAM). Cuando Jorge salió momentáneamente de Ciudad Universitaria esa noche, para acompañar a algunos compañeros que se retiraban, no llevaba consigo nada, ni mochila, ni suéter ni chamarra seguramente, pues pensaba regresar de inmediato. Así que el supuesto “cargamento” de drogas que la PGR pretende adjudicarle, nunca existió, o bien le fue sembrado en el trayecto luego de ser secuestrado.
Jorge no es estudiante universitario. No es trabajador académico ni administrativo de la UNAM. No tiene un “número de cuenta”, no cobra ninguna beca, ningún sueldo cada quincena.
No pertenece a ningún colegio de profesores ni está adscrito como investigador de ningún nivel SNI. No acude a ningún aula, cubículo ni instituto. No checa tarjeta, ni tiene sindicato. No paga ninguna cuota a la Dirección del Patrimonio Universitario ni al Patronato, por ningún local comercial. No es beneficiario de ningún programa universitario ni del gobierno local o federal, ni lo respalda ninguna ONG oficial.
Jorge no tiene un “currículum”. No es ayudante de ningún profesor o investigador. No ha publicado en ninguna revista internacional. No milita en ningún partido político ni controla ni participa de ningún grupo porril o de “animación deportiva”. No es propietario de ninguna concesión comercial en Ciudad Universitaria. Según el Rector, Jorge es ajeno a la Universidad.
Jorge es nuestro compañero. Y tiene una historia de vida. Jorge es del tipo de personas que la burocracia y la casta criolla de autonombrados “güeros” que se comparten el poder, los cubículos para parasitar y el presupuesto, no quieren en la UNAM. De hecho no los quieren en este que llaman su país. Jorge no es dejado, no es dócil, no es obediente. Es artesano, trabajador, es punk, es (todavía) joven, es un rebelde e insurrecto social sin etiquetas ni pretensiones. Participa sin más, y desde hace más de doce años en un movimiento autónomo y autogestionario como lo es el de la Okupa Che, del auditorio Che Guevara que se encuentra –aunque le moleste al rector- en la Universidad.
Jorge es del tipo de personas -“mexicanos” les llaman allá arriba nosotros simplemente personas- que los que gobiernan este país no quiere que vivan en este país. Es pobre, no invierte, no explota a nadie, no es capataz de nadie, no quiere ser policía ni soldado para desaparecer estudiantes. No quiere ser sicario ni halcón. No trabaja para ningún gobernador asesinando periodistas. No vende ninguna droga. No dirige ninguna banda criminal en ningún reclusorio y/o fuera de él. No es cura pederastra. No es esquirol en el magisterio. No es paramilitar de derecha ni de izquierda. No vota ni apoya a ningún candidato. No es acarreado ni acarreable.
Jorge simplemente llegó un día al Che y se quedó ahí a vivir, a trabajar, a aprender y a enseñarnos. A compartir y a ser compañero. A participar como uno más de los unos y unas que han pasado por ahí. Sin ningún privilegio, jerarquía, promesa, recompensa material. Pasando hambres, desvelos, enfermedades, fríos. Además le tocó la parte más dura también: señalamientos, golpizas, torturas, enfrentar a uno que otro estudiante nefasto que cree que luego de hacérsele tarde algún viernes de borrachera puede pernoctar en el auditorio y no pide sino reclama a toda costa su “derecho”, para luego irse y tirar mierda contra los que le dieron alojamiento.
Recordamos a Jorge haciendo de todo y también no haciendo nada – porque en el Che el disfrute ocioso- es también un derecho natural aunque les moleste y no lo comprendan los amantes del trabajo explotado. Haciendo guardia. Cocinando en colectivo. Trabajando en su puesto de artesanía y /o como empleado vendiendo tacos. Preparando chilaquiles en la noche para el día siguiente. Disfrutando y participando de las distintas actividades de la okupación.
Haciéndose sus rigurosas puntas en la cabeza antes de cada tocada.
Jorge conoce muy bien la cárcel. La cárcel o centro de exterminio de “personas ajenas a la universidad” que se llama México. Y también conoce la cárcel de personas -sin ese otro “número de cuenta” llamado nacionalidad- que se llama Estados Unidos de Norteamérica, a donde fue como migrante a trabajar durante años. Así es que sabemos que va a aguantar lo que sea necesario. Pero no se merece estar donde ahora está.
A Jorge lo eligieron como culpable. Lo fabricaron como culpable. Lo exhiben como culpable. Porque es todo lo que en el poder de este país y de esta universidad odian. Esperan que la sociedad manipulada simplemente acepte y repita sus tonterías. Sociedad mexicana acostumbrada a repetir sin saber, a aceptar sin cuestionar, al “lo dijeron en la radio, lo vi en la tele, lo leí en el periódico”.
En Jorge el poder y sus medios de información proyectan, no la imagen ilusoria de un delincuente – eso finalmente viene a ser más fácil- pues bastaría para ello con que cualquier “ciudadano” en este país se pusiera la banda presidencial. Proyectan todo el odio de su clase en contra de la nuestra: el odio de su estado y su universidad elitista contra todo aquello que les parezca “sucio”, “incontrolable”, “temible”. Así como antiguamente en EEUU el “criminal” de todas las historias era indio o negro, en la universidad de hoy, el “criminal” es “feo”, “fachoso”, “revoltoso”, tiene tatuajes, huele a sudor o a grasa y no a servilismo. En el México de hoy, la imagen del “malo” construida desde el poder, es la que remite al indígena, al joven, al anarquista, al estudiante (pobre, desde luego), al maestro disidente, al manifestante no acarreado.
Hoy puede el poder elegir una imagen y mañana inventar otra: el rebelde encapuchado de hoy es un demonio, al de ayer hay que regalarle un “sobreseimiento”, para ver si se confía y lo matamos, dicen. Pueden la prensa y la policía inventar y fabricar culpables en base a imágenes, mentiras repetidas y periodicazos, no importa que nadie los lea. Eso es lo que hicieron con Yorsh.
¿Quién más está dispuesto a creerles? Jorge debe estar libre. Ya.

Comunicado de prensa

Okupa che, Ciudad Universitaria, 27 de febrero de 2016

El pasado miércoles 25 de febrero de 2016, alrededor de las 9:45 de la noche, nuestro compañero Yorch fue detenido tras salir de un evento cultural que se realizaba en la Okupa Che, a escasos pasos de la salida de Ciudad Universitaria Base 1. Un desmedido operativo policiaco actuó en su contra como pieza necesaria de un entramado de hechos que apuntaban al cumplimiento de las amenazas desatadas contra compañerxs organizadxs -especialmente anarquistas- y contra la okupa Che especificamente, en los últimos años.

Durante toda la semana previa al hecho, se habían ubicado varixs elementos de la policía en el cuadro de las facultades de Filosofía y de Letras y Psicología, el Centro de Estudios para Extranjeros y concretamente, a las afueras de la okupación, así como todo el camino que conduce a la salida por Av. Universidad. Desde temprana hora de ese miércoles, varixs sujetos de corte militar y facha judicial habían estado vigilando y hostigando a diversxs compañerxs. Seguimientos, tomas de fotografìas, provocaciones y amenazas directas fueron lanzadas contra ellxs. Varixs policías incluso intentaron llevarse a otro compañerx tras revisarlo a él y su automóvil sin lograr detenerlo al no tener un pretexto. No hallaron “drogas” frente la mirada de sus propixs vecinxs.

De forma incansable, los policías seguían reiteradamente a nuestrxs compañerxs al interior de la Universidad. Quien crea que esto comenzó a las afueras está equivocado o es solo parte del discurso creado por las autoridades y la prensa; quien crea o diga que es por drogas y narcomenudeo, sólo estará cayendo en la trampa del poder o haciéndose cómplice de él.
A Yorch lo siguieron desde que salió de la Okupa Che, lo siguieron días, lo amenazaron y amedrentaron años enteros y esto no fue de buenas formas y con buenas palabras sino con la brutalidad con la que opera la policía en todo el país, la misma con la que ha detenido y torturado a infinidad de personas para casi siempre justificarse con el discurso de la criminalidad y montar todo un caso con falsas pruebas y acusaciones disparatadas. A Yorch no lo encontraron por azar, lo eligieron, lo cazaron; no le encontraron ninguna mochila con 50 sobres de cocaína, 400 grs de mariguana e incontables pastillas, a él le sembraron una mochila con todo eso, mochila que seguramente pudo ser puesta a quien sea que ubicaran como miembro o simpatizante de la Okupa Che, porque hay que ser claros, Yorch no está tratado como criminal ni tras las rejas por la buena eficacia de la Agencia de Investigación en coordinación con las autoridades de la UNAM. Yorch está preso por el seguimiento que grupos e individuxs organizadxs tienen por órganos como la Rectoría y grupos como el CISEN, instancias encargadas de seguir y eliminar a lxs disidentes políticxs. Yorch está preso por ser compañero del Che, por ser anarquista.

En ese sentido, la detención de nuestro compañero Yorch se enmarca en un contexto represivo a nivel nacional. No es un caso aislado, la situación es equiparable a un incontable número de casos de personas que hoy están tras las rejas por motivos políticos. Así como tampoco el ataque permanente hacia la Okupa Che es un punto negro en la pared, se enmarca en el acoso constante y los intentos por eliminar cualquier elemento subversivo o territorio autónomo.

Como tres herramientas de la dominación que se coordinan para asestar golpes a colectivos, espacios y territorios en resistencia y antagonismo, los medios masivos de comunicación, la maquinaria del gobierno y la UNAM, alternan estrategias y ejecutan planes de provocación, justificantes de la represión y destructores de vidas. En una treta jurada, convierten en sospechosx y criminal a quien les de la gana, lo cual expande sus dominios y se convierte en una amenaza a la comunidad en su totalidad, la misma que no ha tenido nunca garantizada la seguridad, ni las necesidades básicas para sobrevivir. Hace hace poco mas de año y medio las ramas de los poderosos no podían atinar a decir la verdad, la UNAM ha claudicado su autonomía en favor de las fuerzas de la represión, y no solamente por el Okupa Che, sino con vistas a la contención social de la misma actividad interna universitaria.
Saben que aunque pequeña y humilde la semilla del trabajo autogestivo sin autoridad es una amenaza a su vida, a los valores que exhiben repugnantemente en sus espectáculos y creencias más profundas.
La Universidad saca la cara sólo para desvincularse de lxs malechores encapuchadxs. Esconde el trabajo sucio que realiza pero no desaprovecha ninguna ocasión para volver a decir que el problema es la existencia del Auditorio Che Guevara como okupación. No desaprovecha ningún momento porque participa en los planes para crearlo y una vez hecho, lanza sus planeadas estrategias para ahora sí, pedir la “opinión pública” y universitaria sobre un espacio, evidenciando la lógica colonizadora para decidir sobre el mismo sin preguntar a quienes lo mantienen vivo. Conciben el Che como un espacio que se limita únicamente a los márgenes físicos y que dará la estrella a la frente del rector y las autoridades que por fin logren recuperarlo, pues sólo basta recordar que las campañas de elección a nuevo rector, estuvieron casi todas marcadas por esta promesa, una promesa política. Campañas que no está por de más decir, fueron a puerta cerrada y sin consultas generales. La Rectoría actúa de la misma manera en que la política se mueve. Finalmente se dice una democracia, es decir, las personas y su voto valen en tanto conteo numérico que sirva a sus intereses, pero se invalida cuando las decisiones están marcadas por las tradicionales formas de elegir a las autoridades o cuando éstas toman ya las decisiones.
Vienen de nueva cuenta a solicitar una consulta general a la UNAM, ahora sí, llamando a toda la comunidad a decir sí o no al desalojo del Auditorio, intentando con ello, legitimar una acción que está ya decidida y que incluso puede leerse como mandato desde arriba, buscando los respaldos necesarios para ocultar la violencia que se ejerce en esta decisión y la violencia con la que otras veces han desalojado o intentado desalojar a quienes trabajamos en este espacio. No les interesa que el Auditorio sea el más grande de la universidad, ni les interesa abrir sus puertas a la comunidad universitaria como tanto alegan, si fuese eso, empezarían por abrir los espacios que sí están bajo su protección y son apartados y acaparados por las propias autoridades, limitando a lxs estudiantes a realizar todo un trámite burocrático para usarlos o limitando su participación como simples espectadorxs. Les interesa eliminar a quienes están en el espacio, eliminar, literalmente, a las personas y la organización que dentro se teje. Eliminar o encarcelar a todxs nosotrxs.

¿O se les ha olvidado ya los múltiples ataques realizados durante los más de 15 años de existencia de este espacio autónomo? ¿Se les olvidó ya el 3 de marzo de 2013? Cuando una vez más, bajo la complicidad de la UNAM, entraron grupos de corte paramilitar a golpear y torturar a nuestrxs compañerxs, donde por cierto, estaba Yorch, compañero irremplazable que no se cansó de decir a todas voces lo que esa noche sucedió. En aquella ocasión intentaron también poner como pretexto el uso indebido del espacio montando un supuesto laboratorio de droga, pero esa vez no les resultó, quizá por eso ahora escogieron a unx de nosotrxs para hacerlo.

Y bajo ese pretexto, el pretexto de la droga y de la guerra en su contra es que se generan los motivos suficientes e incuestionables para atacar a Yorch a quien ahora colocan como el Capo de Cudad Universitaria. Cuestión aberrante y por demás sucia. No les basta con encarcelarlo, encima, hacen uso de ello para premiar la oportuna actuación de la policía que dice con este hecho, haber empezado a desmantelar la venta de droga en la universidad y estar acabando con esos actos criminales. Nada más descarado para lavarse las manos y pasar la mirada por encima de la bella realidad.
Medios de comunicación masiva como Milenio, El Universal, La Jornada y La Razon son son ejemplos de la más burda manipulación. Los comunicados oficiales del gobierno son verdad probada tan solo salen de sus despachos y ninguna investigación que contraste dichas fuentes es alentada por su jefes de redacción. Cambian una y otra vez las partes del texto que ya no convienen mantener y no se cansan de hablar de nosotrxs, lxs encapuchadxs como prueba irrefutable de que la maldad existe, omitiendo, por supuesto los ataques en nuestra contra.
Los medios de comunicación, juegan perfectamente el juego del poder. Ya no mencionan siquiera a las autoridades universitarias en la detención del Yorch, pero sí enfatizan, la pertinencia de desalojar un espacio que dicen es una “ocupación anómala”, un “hotel-motel”, el centro de operaciones de una red de narcotráfico, de una red de robo y de una organización de comercio informal. Ante la incapacidad de poder explicar todo ello y la necesidad urgente de atacar este espacio, nos culpan de todos los males que la universidad enfrenta y los que no también. Seguramente aquí también se gestan los motivos por los cuales hay deserción, reprobación, recortes presupuestales, violaciones a la autonomía, mal funcionamiento de la cañería y uso indebido y desviado de los recursos.
Se premian y se mofan de la opinión pública señalando que la detención de nuestro compañero Yorch, el capo más buscado de C.U.. ha sido sólo el logro de años de investigación y el desmantelamiento oportuno de un puesto de tacos. Porque eso hacía Yorch, vender tacos, no drogas como dicen. Vender en un puesto de tacos que a la luz pública atendía a la comunidad universitaria y sus trabajadorxs, un puesto que constantemente estaba bajo vigilancia de los perrxs guardianes que mandaban a hacerse pasar por comensales y un puesto de tacos que parece ser era más peligroso que cualquier otra organización criminal y que incluso se venía señalando desde muchos meses antes en la prensa como un lugar de peligro. Todo estaba preparándose entonces.
La sentencia es clara, hacer pasar a un hombre libre y sin deudas éticas con nadie ni nada como la personificación de la putrefacción social, la que en realidad encarnan los verdugos que nos llenan del mismo cuento “narcomenudista-inseguridad-vandalos”.
La PGR, como ejecutor de la sentencia ya dictada por los poderosos, sigue un guión de afrentas al procedimiento “legal”, ese que no necesita de más legitimidad que la que le otorgan los administradores de la muerte. Monta un mega operativo contra un compañero con uso de violencia y terror para luego declarar haber cumplido con protocolos legales.

En un mandato político, todo se orquesta para no dejar cabida a la defensa legal de nuestro compañero y señalar la improtección que tendremos de ser cumplidas las amenezas lanzadas en nuestra contra. Las más de cinco cámaras que se ubican entre la salida del Auditorio y el lugar de la detención, que graban y atestiguan que Yorch no llevaba mochila alguna ni realizaba transacciones ilegales, ahora resultan no funcionar y eso que la Universidad y el gobierno de la ciudad han gastado mucho en la adquisición de dichas herramientas de seguridad. Ni la Universidad, ni el gobierno de la Ciudad hacen uso de sus cámaras ahora que sus declaraciones y acusaciones pueden derribarse, pero sí lo hacen cuando se trata de atacarnos y sí funcionan cuando lo reportan en los gastos públicos de seguridad. Eso sólo demuestra la incongruencia de sus propios argumentos.
Se desmanteló al capo de C.U. y la red de narcotráfico que ahí operaba y por supuesto , afirman que no se trata de un caso político ante los medios públicos, pero ocultan que los primeros interrogatorios a los que sometieron al compañero Yorch se enfocaron en que reconociera a algunxs compañerxs en movilizaciones políticas, a que pusiera el dedo sobre las fotos de diferentes personas y que diera nombres de lxs okupas. No preguntaron sobre su organización criminal, ni el costo de sus productos, ni sus lazos, ni nada que ver con drogas, preguntaron por sus orientaciones políticas y su participación en el Che. Qué más político que eso. Esto es otra vez un montaje.
Siendo así, nosotrxs, quienes trabajamos en la okupa che y quienes nos consideramos compañerxs y hermanxs de Yorch, denunciamos ante nuestrxs compañerxs y afines, la campaña de estigmatización y desprestigio en nuestra contra, así como los ataques y amenazas ante este espacio que se declara autónomo, autogestivo y ajeno a cualquier autoridad o centralización.
Exigimos la libertad total e incondicional de nuestro compañero Yorch recluido ahora en el penal federal de Hermosillo, Sonora. No apelamos a la inocencia que pretende hacernos caer en el juego de la legalidad, pero tampoco seguiremos el juego de creer que nuestro compañero está preso por ser parte del crimen organizado y no nos cansaremos de hacer visibles sus artimañas y denunciar el montaje en su contra.
Apelamos a la solidaridad fuerte y desinteresada de nuestrxs hermanxs afines del mundo entero ante este caso.
Declaramos ante los medios libres que no cesaremos ante las amenazas en nuestra contra ni entregaremos de forma voluntaria la Okupación. Que les quede claro que de principio no es “nuestra” porque no creemos en la propiedad privada ni la sustentamos. Quien quiera venir a trabajar y participar activamente aquí que se acerque, pero que no espere ser recibidx por un comité organizador o recibir órdenes de nadie porque aquí no hay centralización, ni líderes, ni gurus morales.
Por la libertad de nuestro hermano y compañero Yorch.
Solidaridad incondicional y permanente con nuestrxs hermanxs presxs en el mundo
Alto a los montajes contra el movimiento anarquista
Por la destrucción de la sociedad carcelaria
Okupa Che. Espacio autónomo de trabajo autogestivo.